web analytics

Usa tu cuento

 

La propuesta de hoy tiene un tono irreverente. Está concebida para romper el guión y marcar un sentido transgresivo. Usa tu cuento para cambiarle el final; tomarlo por la pechera y forzarle a un desenlace inconformista. Da un giro a tu vida. Escríbela tú misma, de tu puño y letra. Olvida el camino marcado. Sé rebelde, por condición. No des por buenas las sendas por las que te dirigen. No entregues tu existencia a la de un puñado de pastores. No vivas para trabajar, trabaja para vivir. Y todos los lemas transgresores que se le quieran sumar. Eso es a lo que nos incita una Caperucita irreverente, saboreando un cigarro sobre el cuerpo del lobo que ella misma ha matado con sus propias manos.

 

Sí, otra vez Cinema 4D nos ha sacado del apuro. En esta ocasión, ayudado por Poser, un programa de tratamiento 3D específico de personajes humanos y animales. De ahí hemos volcado nuestra peculiar damisela e integrado en ese rinconcito bucólico en medio del bosque. Un manojo de árboles 3D rodean la escena, tratada con el generador de pelo de Cinema 4D que simula la hierba. Nos servimos de algunos golpes diseminados de flores, matojos y hiedra que realzan el conjunto y situamos un tocón en el primer plano, donde reposa la sui géneris cestita de Caperucita y se hiende el hacha que liquidó al lobo, con algún toque gore. La ligereza de ropa de la protagonista, sus dientes amarillentos, la proliferación de tatuajes y esos zapatos tirados a un lado, nos acercan a otra Caperucita radicalmente distinta. Un conejo, un zorro y un ciervo contemplan el sacrificio con estupor. De hecho, saben que aquella escena contradice las reglas naturales. El sentido del cuento.
 
No quisiera cerrar sin dejar una reflexión en cuanto a la imagen. Es imposible renegar de una componente violenta en el género humano. Como sería de necios negarle otra generosa. Lo realmente interesante es que ésta supere a aquella. Y aquella no nos dé miedo a plasmarla. Retratar la violencia no significa en modo alguna tolerarla, ni practicarla. Como jugar a un video-juego donde el récord está en matar a cuantos más , mejor; no es ser un asesino. Ójala todos los criminales estuvieran en una consola. En una fotografía. En un lienzo. En esta composición virtual. Lo sentimos por los funcionarios de prisiones, pero… ¡ójala!.
 
 

Write a Reply or Comment

Your email address will not be published.

TOP